23 de febrero de 2011
Carta abierta Al Sr. Van Rompuy y a la Sra. Catherine Ashton A los Sres. representantes de los grupos “Socialistas y Demócratas” e Izquierda Unida Europea (GUE/NGL) del Parlamento Europeo,
Mubarak..Al rechazar estos regímenes sangrientos, los trabajadores y pueblos de Túnez y de Egipto se levantan contra la política dictada por las multinacionales, el FMI y la Unión Europea (mediante sus “acuerdos de asociación”: el firmado con Túnez tenía por objeto hacer de ese país, en 2011, una extensa “zona franca” abierta al saqueo de las multinacionales).
Fieles a las tradiciones internacionalistas y democráticas del movimiento obrero, decimos: “¡Corresponde al
pueblo tunecino y al egipcio, y solo a ellos, decidir su futuro!”
Por eso estamos indignados ante las declaraciones y las tomas de posición de las instituciones europeas de
estos últimos días.El 5 de febrero, la Unión Europea anunció que había establecido “un plan de ayuda en favor de Túnez y de Egipto”.
El 9 de febrero, la “ministra de Asuntos Exteriores” de la UE, miembro del Partido Laborista británico,
Catherine Ashton, anunció que este plan tiene por objeto ayudar “a restaurar el Estado de Derecho y a reforzar las instituciones”. Tengan presente que estas instituciones no son otras que las de la dictadura, que los trabajadores tunecinos exigen que se desmantelen...
El “Parlamento” europeo examinó el 31 de enero de 2011 una Resolución presentada conjuntamente
por representantes de los grupos PPE (derecha), ALDE (“Liberales y Demócratas”), Verdes/ALE, ECR
(“Conservadores”), S&D (grupo “Socialistas y Demócratas”), y el grupo GUE-NGL.
Esta Resolución afirma, fundamentalmente, que el “Parlamento” europeo, “considerando que Túnez y la
Unión Europea estaban definiendo el plan de acción para el período 2011-2016; considerando que este proceso requerirá mayores compromisos por parte de los dos socios (...), llama al Consejo, a la Comisión y a la alta representante de la UE (Catherine Ashton) a que estén dispuestos, en consecuencia, a reorientar los fondos –y si es preciso aumentarlos–, de los distintos instrumentos financieros de cooperación UE-Túnez (...), invita a la alta representante y vicepresidenta a apoyar el próximo proceso electoral enviando a Túnez una misión de observación electoral (...), pide a la Comisión que facilite, también económicamente, el apoyo y la ayuda que la sociedad civil europea puede prestar a la sociedad civil tunecina, en particular a las asociaciones de defensa de derechos humanos y los interlocutores sociales”.
Prorrogar y reforzar el Acuerdo de Asociación con la UE que abrió la puerta a la sobreexplotación de las
multinacionales, financiar a los “interlocutores sociales”, “supervisar” las elecciones...
¿Con qué derecho, Sres. diputados europeos de los grupos PPE, ALDE, Verdes/ALE, ECR, “Socialistas y
Demócratas” y GUE-NGL, piden Vds. a la Comisión Europea que se injiera en los asuntos del pueblo tunecino?
¿Con qué derecho pretenden decidir en lugar del pueblo tunecino, en lugar de los representantes que él
mismo elija, “supervisar” sus elecciones, prorrogar el Acuerdo de Asociación Túnez-Unión Europea?
El pueblo tunecino, el pueblo egipcio, todos los pueblos saben que las instituciones europeas, como ocurre con el FMI y los gobiernos de las grandes potencias capitalistas de Europa y de los Estados Unidos, han apoyado las dictaduras sangrientas de Ben Alí y de Mubarak.
Recordemos que en 2010, una declaración Bruselas-Túnez recordaba que “la UE acompaña a Túnez en su
política de reformas estructurales destinadas a facilitar su integración en la economía mundial, en la modernización de su política y de sus reglamentos comerciales.”.
Por otra parte, la Sra. Ashton acaba de insistir en una de las prioridades de las instituciones europeas: “es
necesario animar a las empresas europeas a permanecer y seguir invirtiendo en Túnez”.
¿No conduce esta presión a lo que denuncia un responsable sindical de la enseñanza de la UGTT: “No hay
ruptura entre la política económica desarrollada por Ben Alí y la que mantiene hoy el Gobierno Ganushi, (…) las grandes orientaciones de apertura al mercado mundial, de apertura a las inversiones extranjeras, de privatización del sector público y los servicios van a seguir. Esta orientación está obviamente en total contradicción con los ejes fundamentales de la revolución. Porque las reivindicaciones de la revolución desde diciembre de 2010 eran ante todo reivindicaciones sociales”.
Sr. Van Rompuy y Sra. Catherine Ashton; Sres. representantes de los grupos “Socialistas
y Demócratas” e Izquierda Unida Europea (GUE/NGL), Vds. afirman representar a los
trabajadores en el Parlamento Europeo. Les pedimos que nos reciban para manifestarles que:
• Los trabajadores de Europa se niegan a que ustedes dicten su futuro a los pueblos de Túnez
y de Egipto, ya que los trabajadores de Europa sufren cada día su política de “reducción
de los déficit públicos” en nombre del pago de la deuda, su política de austeridad y
privatizaciones, su política de ataque a la democracia y de las conquistas sociales.
• Negamos a las instituciones europeas, que apoyaron estos regímenes sangrientos,
escarneciendo la democracia y la soberanía nacional, el derecho a injerirse en los asuntos
de los pueblos tunecino y egipcio.
¡Ninguna injerencia!
¡Fuera de Túnez y de Egipto los “expertos” de las instituciones europeas!
¡Compete a los pueblos de Túnez y de Egipto, y sólo a ellos, decidir libremente su futuro!
Encabezan las firmas:
Alemania: H.-W. SCHUSTER, Comisión Obrera del SPD de Düsseldorf, sindicalista de Ver.di – Bélgica: Philippe
LARSIMONT, coordinador del Movimiento de Defensa de los Trabajadores - Dinamarca: Per SÖRENSEN,
sindicato de trabajadores de la construcción (BJWF) de Copenhague – Estado español: Blas ORTEGA, sindicalista;
Francia: Daniel GLUCKSTEIN, POI, Christel KEISER, POI, Jean-Charles MARQUISET, POI - Grecia: Ilias
PAPACHATZIS, sindicalista de la enseñanza, OLME – Hungría: Judit SOMI, editora del boletín Munkas Hirlap -
Portugal: Aires RODRIGUES, diputado en la Asamblea Constituyente durante la revolución portuguesa, militante
del POUS – República checa: Petr ROHEL, Club de Izquierda de Ostrava (LKO) – República Eslovaca: Jela
JURICKOVA, Boletín del AIT - Suiza: Michel GINDRAT, sindicalista de la enseñanza, miembro del Partido Socialista,
Neuchâtel - Ali KORKMAZ, sindicalista de la industria, miembro del Partido Socialista de Vaud – Turquía, Sadi OZANSÜ, presidente del Partido de la Fraternidad Obrera.
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Enviar las firmas a: Blas Ortega, Información Obrera. Desengaño, 12, 1º 3A. 28004 Madrid.
Fax 91 521 72 01
www.informacionobrera.org - io@informacionobrera.org
EGIPTO: EL LEVANTAMIENTO DEL PUEBLO DESESTABILIZA EL “ORDEN” NORTEAMERICANO
¿"Revolución naranja" en Argel? (editorial de Fraternité, periódico del Partido de los Trabajadores de Argelia)
Mientras en Túnez se enfrentan por un lado a una minoría que representa a los defensores del antiguo régimen lacayo del imperialismo, y por otro los partidarios de la revolución, que son la abrumadora mayoría del pueblo, en Egipto la insurrección popular y juvenil que estalló el 25 de enero 2011 se ha transformado en un verdadero proceso revolucionario, cuando la clase obrera organizada en sus sindicatos de rama ha irrumpido sus propias reivindicaciones, mientras la búsqueda de una salida revolucionaria, en ruptura con el régimen de Mubarak, empieza a dibujar el perfil de una Asamblea Constituyente soberana.
Si en Túnez las organizaciones que se reclaman de los trabajadores y de la nación, empezando por la UGTT, preparan activamente la convocatoria de un congreso nacional en defensa de la revolución con intensas luchas obreras y juveniles como telón de fondo, el proceso revolucionario de Egipto aún busca una dirección.
Por eso las ilusiones en las fuerzas armadas han pesado fuertemente sobre el proceso. Las fuerzas armadas egipcias, columna vertebral del régimen vigente, financiadas por el gobierno estadounidense en el marco de su ayuda exterior, tomaron posición clara hasta el 10 de febrero a favor de Mubarak que se negaba a salir, es decir, en el campo imperialista cuyo jefe Obama multiplica las ordenes hacia Egipto. Por tanto, las fuerzas armadas rechazaron de plano la aspiración profunda del pueblo egipcio, que un manifestante así: "Vete Mubarak, para que podemos abrir una nueva era, decidir nuestra suerte".
Luego, ante la determinación del pueblo egipcio de derribarle y aprovechando los llamamientos a las fuerzas armadas para que se uniesen al bando de la revolución, Mubarak anunció que dejaba el poder, tomando la precaución de confiarlo a las fuerzas armadas.
Aunque sea justificada la explosión de alegría del pueblo egipcio por haber logrado al fin echar al tirano que lo humilló durante 30 años en beneficio de una capa mafiosa y del imperialismo, sin embargo el porvenir es muy incierto. Ya que no solo permanece todavía el régimen de Mubarak, sino que el ejército egipcio es el que actúan por cuenta de la entidad sionista gracias a sus vínculos con el imperialismo norteamericano. Por lo demás, ha anunciado que respetará todos los compromisos regionales (Camp David) e internacionales (especialmente el plan de ajuste estructural). Además, un poder militar es precisamente lo contrario de la aspiración profunda del pueblo egipcio a la democracia. Por último, hay que recordar que el gobierno norteamericano sugirió desde el principio de la insurrección popular que el jefe del Estado Mayor sustituyera a Mubarak. Sin embargo, el pueblo egipcio, fortalecido por su victoria puede encontrar los recursos necesarios para recuperar la iniciativa política e imponer su soberanía, definiendo la forma y el contenido de las instituciones civiles capaces de encarnarla.
Precisamente ahora, cuando se juega el destino de Egipto, cuya revolución ha hecho tambalear el orden imperialista, que unos aprendices de brujo y aventureros de toda laya, amigos del imperialismo, empiezan a moverse en nuestro país so capa de un "cambio democrático".
La marcha del 12 de febrero en Argel, precedida por delegaciones del RCD a las embajadas de los Estados Unidos, Francia y de la UE, para pedirles que presionen al "régimen de Argelia", semejan una tentativa de importar una revolución naranja, es decir, cocinada y financiada por los centros imperialistas.
Al contrario que en el caso de los pueblos tunecino y egipcio que han rechazado las injerencias exteriores, el agrupamiento que ha convocado una manifestaciónn el 12 de febrero en Argel se parece tremendamente al movimiento del 14 de marzo de Saad Hariri en el Líbano, dirigido por David Welch, el responsable norteamericano que es uno de los artífices del NMO-US (Nuevo Oriente Medio).
Obviamente, como sucede con todos los movimientos al servicio del imperialismo que se cubren con "reivindicaciones democráticas", desconectadas de las aspiraciones sociales y sobre todo de cualquier referencia a la soberanía nacional, la "Coordinadora Nacional por el cambio democrático" trata de jugar con el descontento social, real sin duda, para cabalgarlo y desviarlo al servicio del imperialismo. Por tanto, no es sorprendente que el RCD califique de “maniobras” las decisiones del Consejo de Ministros, insuficientes pero que conllevan pasos importantes en el ámbito de las libertades, el empleo y el poder adquisitivo (léase en estas páginas el informe de actividades del Partido).
De hecho, las soluciones nacionales contradicen sus planes, a sabiendas de que su presidente no dudó en suplicar al gobierno norteamericano que reeditase en Argelia lo que hizo en Afganistán para instaurar la "democracia" (sic), pero también lo que hizo en Iraq hasta la ejecución de Sadam, comparando a las autoridades argelinas con el "clan de Tikrit".
Y tampoco es una coincidencia que esta agitación coincida con la última nota del Fondo Monetario Internacional (5 de febrero) que llama a detener el aumento de salarios en la administración pública y todos los gastos públicos. Y especifica que "el clima de inversión para los operadores extranjeros" no es atractivo porque "el gobierno tomó en 2008 una serie de medidas que no son estimulantes". Todo el mundo habrá entendido que se refiere a los Presupuestos complementarios de 2009 y de 2010 y al plan de apoyo a la recuperación económica que inyecta 250.000 millones de dinares argelinos en inversión pública en la industria, la agricultura, la mejora de salarios y pensiones y las infraestructuras básicas. ¿Es necesario recordar que el RCD ha votado en contra de todas estas decisiones?
De hecho una de las "personalidades" que apoyaron la marcha es Ahmed Benbitur, el ex Jefe de Gobierno, ¡consultor del FMI y del Banco Mundial!
Entonces, teniendo en cuenta la importancia de lo que está en juego en el fondo de la maniobra del RCD, la decisión del Gobierno de mantener la prohibición de las manifestaciones en la capital, que se remonta a junio de 2001, es una decisión que los acontecimientos en el país hacen inexplicable y totalmente anacrónica, es una fuente de confusión adicional y perjudica a los intereses de la nación porque la expone a las presiones externas. Por lo tanto, el Comité Central del Partido de los Trabajadores, al final de su segunda sesión celebrada el 29 y el 30 de enero, reafirma que “el verdadero cambio democrático que entronque con la revolución argelina, pasa por la convocatoria de elecciones libres y democráticas a una Asamblea Constituyente compuesta por diputados controlables y revocables. Una verdadera asamblea nacional, emanación del pueblo, que nombre un gobierno responsable ante ella, redacte una Constitución conforme con la voluntad del pueblo, con la democracia, con las aspiraciones de los trabajadores, la juventud, los campesinos, los jubilados, que consagre la separación de poderes, la independencia de la justicia y todas las atribuciones de la soberanía nacional.
Tal asamblea, con la fuerza que da la confianza del pueblo, será capaz de elaborar una auténtica reforma económica que cree verdaderos empleos y riquezas, que garantice el porvenir de las generaciones futuras, lo cual implica una ruptura neta con la Unión Europea, la anulación de la concesiones a la OMC, la restauración de la plena soberanía económica confirmando y profundizando las conquistas incluidas en los Presupuestos complementarios de 2009 y 2010 y las inversiones públicas. Tendrá fuerza para proclamar la expropiación de las fortunas amasadas irregularmente, poniendo las bases de una verdadera lucha contra la corrupción y el despilfarro, la renacionalización de los complejos y empresas estatales malvendidas, empezando por el complejo [siderúrgico] de El Hadyar [en manos de Arcelor Mittal] y ENGI [Empresa Nacional del Gas Industrial], la derogación de todas las leyes de excepción que se derivan del Plan de Ajuste Estructural, del acuerdo con la Unión europea y de las exigencias de la OMC, realizando una verdadera reforma agraria” y declara que “la paz restaurada debe allanar el camino al advenimiento de la verdadera democracia!”
El Comité Central llama a intensificar la campaña de firmas de la carta al Presidente de la República para fortalecer la movilización en nuestro país, en el marco de la soberanía nacional, para satisfacer las reivindicaciones sociales de los trabajadores, la juventud, los jubilados, los discapacitados, especialmente el empleo y el poder adquisitivo, incluida una prestación por desempleo del 50% del salario mínimo, por el levantamiento de las restricciones al ejercicio de las libertades democráticas, la abertura del debate en los grandes medios de comunicación, para acabar con las instituciones heredadas del sistema de partido único y de la tragedia nacional, mediante la devolución de la palabra al pueblo, para que sea él quien defina la reforma política capaz de establecer una verdadera democracia, que le permita elegir a sus verdaderos representantes en las asambleas elegidas en elecciones anticipadas, libres y democráticas, consagrando una clara separación entre los negocios y la política, y el respeto del mandato.
En esta perspectiva, el Comité Central insta a los militantes, afiliados y simpatizantes a formar comités populares con los firmantes de la carta al Presidente de la Republica, los trabajadores, sindicalistas y los jóvenes para, mediante la libre discusión, registrar sus reivindicaciones, ampliar la movilización para realizarlas por medio de soluciones exclusivamente nacionales, argelinas .
Luisa Hanune
10 de febrero de 2011
8 de mayo de 2010
Acabar con los dictados del FMI y de la Unión Europea

