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23 de febrero de 2011

Carta abierta Al Sr. Van Rompuy y a la Sra. Catherine Ashton A los Sres. representantes de los grupos “Socialistas y Demócratas” e Izquierda Unida Europea (GUE/NGL) del Parlamento Europeo,

De Túnez a El Cairo, los pueblos buscan terminar con los regímenes sangrientos y corruptos de Ben Alí y
Mubarak..Al rechazar estos regímenes sangrientos, los trabajadores y pueblos de Túnez y de Egipto se levantan contra la política dictada por las multinacionales, el FMI y la Unión Europea (mediante sus “acuerdos de asociación”: el firmado con Túnez tenía por objeto hacer de ese país, en 2011, una extensa “zona franca” abierta al saqueo de las multinacionales).
Fieles a las tradiciones internacionalistas y democráticas del movimiento obrero, decimos: “¡Corresponde al
pueblo tunecino y al egipcio, y solo a ellos, decidir su futuro!”
Por eso estamos indignados ante las declaraciones y las tomas de posición de las instituciones europeas de
estos últimos días.El 5 de febrero, la Unión Europea anunció que había establecido “un plan de ayuda en favor de Túnez y de Egipto”.
El 9 de febrero, la “ministra de Asuntos Exteriores” de la UE, miembro del Partido Laborista británico,
Catherine Ashton, anunció que este plan tiene por objeto ayudar “a restaurar el Estado de Derecho y a reforzar las instituciones”. Tengan presente que estas instituciones no son otras que las de la dictadura, que los trabajadores tunecinos exigen que se desmantelen...
El “Parlamento” europeo examinó el 31 de enero de 2011 una Resolución presentada conjuntamente
por representantes de los grupos PPE (derecha), ALDE (“Liberales y Demócratas”), Verdes/ALE, ECR
(“Conservadores”), S&D (grupo “Socialistas y Demócratas”), y el grupo GUE-NGL.
Esta Resolución afirma, fundamentalmente, que el “Parlamento” europeo, “considerando que Túnez y la
Unión Europea estaban definiendo el plan de acción para el período 2011-2016; considerando que este proceso requerirá mayores compromisos por parte de los dos socios (...), llama al Consejo, a la Comisión y a la alta representante de la UE (Catherine Ashton) a que estén dispuestos, en consecuencia, a reorientar los fondos –y si es preciso aumentarlos–, de los distintos instrumentos financieros de cooperación UE-Túnez (...), invita a la alta representante y vicepresidenta a apoyar el próximo proceso electoral enviando a Túnez una misión de observación electoral (...), pide a la Comisión que facilite, también económicamente, el apoyo y la ayuda que la sociedad civil europea puede prestar a la sociedad civil tunecina, en particular a las asociaciones de defensa de derechos humanos y los interlocutores sociales”.
Prorrogar y reforzar el Acuerdo de Asociación con la UE que abrió la puerta a la sobreexplotación de las
multinacionales, financiar a los “interlocutores sociales”, “supervisar” las elecciones...
¿Con qué derecho, Sres. diputados europeos de los grupos PPE, ALDE, Verdes/ALE, ECR, “Socialistas y
Demócratas” y GUE-NGL, piden Vds. a la Comisión Europea que se injiera en los asuntos del pueblo tunecino?
¿Con qué derecho pretenden decidir en lugar del pueblo tunecino, en lugar de los representantes que él
mismo elija, “supervisar” sus elecciones, prorrogar el Acuerdo de Asociación Túnez-Unión Europea?
El pueblo tunecino, el pueblo egipcio, todos los pueblos saben que las instituciones europeas, como ocurre con el FMI y los gobiernos de las grandes potencias capitalistas de Europa y de los Estados Unidos, han apoyado las dictaduras sangrientas de Ben Alí y de Mubarak.
Recordemos que en 2010, una declaración Bruselas-Túnez recordaba que “la UE acompaña a Túnez en su
política de reformas estructurales destinadas a facilitar su integración en la economía mundial, en la modernización de su política y de sus reglamentos comerciales.”.
Por otra parte, la Sra. Ashton acaba de insistir en una de las prioridades de las instituciones europeas: “es
necesario animar a las empresas europeas a permanecer y seguir invirtiendo en Túnez”.
¿No conduce esta presión a lo que denuncia un responsable sindical de la enseñanza de la UGTT: “No hay
ruptura entre la política económica desarrollada por Ben Alí y la que mantiene hoy el Gobierno Ganushi, (…) las grandes orientaciones de apertura al mercado mundial, de apertura a las inversiones extranjeras, de privatización del sector público y los servicios van a seguir. Esta orientación está obviamente en total contradicción con los ejes fundamentales de la revolución. Porque las reivindicaciones de la revolución desde diciembre de 2010 eran ante todo reivindicaciones sociales”.
Sr. Van Rompuy y Sra. Catherine Ashton; Sres. representantes de los grupos “Socialistas
y Demócratas” e Izquierda Unida Europea (GUE/NGL), Vds. afirman representar a los
trabajadores en el Parlamento Europeo. Les pedimos que nos reciban para manifestarles que:
• Los trabajadores de Europa se niegan a que ustedes dicten su futuro a los pueblos de Túnez
y de Egipto, ya que los trabajadores de Europa sufren cada día su política de “reducción
de los déficit públicos” en nombre del pago de la deuda, su política de austeridad y
privatizaciones, su política de ataque a la democracia y de las conquistas sociales.
• Negamos a las instituciones europeas, que apoyaron estos regímenes sangrientos,
escarneciendo la democracia y la soberanía nacional, el derecho a injerirse en los asuntos
de los pueblos tunecino y egipcio.
¡Ninguna injerencia!
¡Fuera de Túnez y de Egipto los “expertos” de las instituciones europeas!
¡Compete a los pueblos de Túnez y de Egipto, y sólo a ellos, decidir libremente su futuro!
Encabezan las firmas:
Alemania: H.-W. SCHUSTER, Comisión Obrera del SPD de Düsseldorf, sindicalista de Ver.di – Bélgica: Philippe
LARSIMONT, coordinador del Movimiento de Defensa de los Trabajadores - Dinamarca: Per SÖRENSEN,
sindicato de trabajadores de la construcción (BJWF) de Copenhague – Estado español: Blas ORTEGA, sindicalista;
Francia: Daniel GLUCKSTEIN, POI, Christel KEISER, POI, Jean-Charles MARQUISET, POI - Grecia: Ilias
PAPACHATZIS, sindicalista de la enseñanza, OLME – Hungría: Judit SOMI, editora del boletín Munkas Hirlap -
Portugal: Aires RODRIGUES, diputado en la Asamblea Constituyente durante la revolución portuguesa, militante
del POUS – República checa: Petr ROHEL, Club de Izquierda de Ostrava (LKO) – República Eslovaca: Jela
JURICKOVA, Boletín del AIT - Suiza: Michel GINDRAT, sindicalista de la enseñanza, miembro del Partido Socialista,
Neuchâtel - Ali KORKMAZ, sindicalista de la industria, miembro del Partido Socialista de Vaud – Turquía, Sadi OZANSÜ, presidente del Partido de la Fraternidad Obrera.
                                                   
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Enviar las firmas a: Blas Ortega, Información Obrera. Desengaño, 12, 1º 3A. 28004 Madrid.
Fax 91 521 72 01
www.informacionobrera.org - io@informacionobrera.org

EGIPTO: EL LEVANTAMIENTO DEL PUEBLO DESESTABILIZA EL “ORDEN” NORTEAMERICANO



Dossier reproducido de Informations Ouvrières, semanario del Partido Obrero Independiente (POI ) de Francia
Presentación
El levantamiento del pueblo egipcio contra el régimen de Mubarak, luego de la revolución que ha comenzado en Tunicia echando a Ben Alí, amenaza el “orden” mundial bajo la dirección de los EE.UU. Desde ya el “orden” norteamericano en el Medio Oriente está desestabilizado. Ello es así en el Medio Oriente y también en el mundo. Hoy día el barril de petróleo viene de franquear la barrera de los 100 dólares. El conjunto de las Bolsas de la región se han hundido. La eventualidad de un cierre del Canal de Suez provoca un pánico mundial. Y, sobre todo los dirigentes norteamericanos e israelíes están conscientes que el cuestionamiento de la “estabilidad” del régimen egipcio amenaza todos los equilibrios de la región.

Egipto, sobre la dominación de Mubarak, es un pivote del dispositivo norteamericano. Todos los acuerdos dirigidos contra los pueblos, como el pueblo palestino, todas las guerras, como la llevada contra el pueblo iraquí, han sido posibles con la directa implicación del régimen egipcio. La movilización de todas las capas de la sociedad, de trabajadores, de la juventud, de los cesantes, de las masas desheredadas encontrándose juntas para gritar “¡Mubarak Fuera!”, coloca directamente en causa al imperialismo norteamericano. Este busca preservar el régimen: Con o sin Mubarak, el régimen debe mantenerse. Tal es lo que está en juego para el imperialismo norteamericano. Y todo lo inverso para las masas egipcias.
¡No, a la injerencia extranjera, es el pueblo egipcio el que debe decidir su destino!
– 4 de febrero 2011
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1 DE FEBRERO, MILLONES CONTRA MUBARAK Y EL “ORDEN” NORTEAMERICANO
Martes 25 enero: sin ningún llamado, las primeras manifestaciones contra el gobierno reúnen miles de personas.
Miércoles 26 enero: Miles de manifestantes, en varias ciudades del país, se enfrentan a la policía que utiliza una gran violencia. Una gran parte de los manifestantes son jóvenes egipcios salidos del sistema escolar, y que se encuentra sin empleo o con trabajos precarios. Hillary Clinton considera al régimen egipcio como “estable”. Jueves 27 enero: Mil personas son arrestadas. Enfrentamientos entre manifestantes y policías se suceden en varias ciudades del país. Consignas, pancartas como en Tunicia: “¡Fuera Mubarak!”, “¡Por el Pan, el Agua!”. Mohamed Elbaradei, antiguo responsable de la Agencia de la Energía Nuclear de la ONU (y que ha dirigido la misión de inspección en Irán), llega al Cairo procedente de Viena, Austria, donde residía. Los EEUU se inquietan de la estabilidad del régimen. El jefe del estado mayor de las fuerzas armadas egipcias, que se encontraba en Washington reunido con el estado mayor norteamericano, regresa precipitadamente al Cairo.
Viernes 28 enero: Las manifestaciones se amplia. Los trabajadores, los cesantes, las mujeres, los comerciantes, todas las capas de la sociedad entran en el movimiento. En numerosas ciudades del país, la policía hace prueba de una extrema violencia, ya que en una sólo día son contabilizados 62 muertos.

Mubarak demanda al ejército que intervenga con la policía para hacer respetar el orden y decreta el estado de sitio.
El mismo día, él responde positivamente a la demanda de los EEUU y promete reformas y un cambio de gobierno. Los manifestantes no aceptan los anuncios de Mubarak e incendian la sede nacional de su partido. Ellos quieren poner fin con ese régimen que, luego de treinta años, los ha oprimido. Sábado 29 enero: Los enfrentamiento continúan y resultan 33 muertos. En varias ciudades, las comisarías y los locales de la seguridad son atacados y destruidos. En la tarde, en la televisión, Mubarak anuncia la designación de un nuevo Primer ministro, el general Hamad Shafic, y la creación de un puesto de vicepresidente, el primero en treinta años: es el jefe de Servicio de Informaciones, el poderoso general Omar Suleimán, que es designado a este puesto con gran satisfacción de Israel y EE.UU. este general, jefe de Informaciones Egipcias (servicios secretos), está ligado a los responsables de la CIA y ha jugado un rol clave en la lucha contra el “terrorismo”. En este rol se ha encargado de la cuestión palestina y de las relaciones con Israel. Un responsable israelí declara: “si el régimen se hunde, nosotros podríamos tener temores sobre la perennidad de los acuerdos (de 1979) que nos alía a Egipto”. En momentos en que la policía abandona sus locales y desaparece de las calles, se constituyen comités de barrios para defender las viviendas y los habitantes. Se ve en los diferentes barrios, en la entrada de las calles, hombres armados de palos y bastones controlando el acceso. Estos comités de barrios aseguran otras tareas, como la organización de la recolección de basuras, de alimentos, etc.
Domingo 30 enero: Son miles de manifestantes en el Cairo. El ejército bloquea el centro de la ciudad con tanques, los aviones de caza y helicópteros sobrevuelan la capital a baja altura. Numerosos manifestantes saludan al ejército. Escenas de confraternización han tenido lugar. Un manifestante a propósito de la llegada de Elbaradei: “El ha pasado mucho tiempo en el extranjero. El nos has dejado hacer el costo.
No vamos a dejar que se escape nuestra revolución”. El presidente norteamericano llama a una “transición hacia un gobierno que responda a las aspiraciones de los egipcios”. Luego, en la tarde, Mubarak declara promover la democracia y restablecer la confianza en la economía. Interrogada en la televisión, Hillary Clinton responde a los periodistas que le preguntan si ella deseaba la partida de Mubarak: “No me hagan decir lo que yo no he dicho.” Ella responde lo mismo cuando el periodista le vuelve a preguntar si ella desea que Mubarak siga en el poder. Los comentaristas norteamericanos autorizados explican sin rodeos que con o sin Mubarak el régimen basado sobre las fuerzas armadas debe continuar.
Lunes 31 enero: Los diferentes grupos lanzan un llamado a la huelga general e invitan a los egipcios a una marcha gigante para el 1 de febrero. Durante la jornada del lunes, decenas de miles de personas continúan manifestando en las calles del centro del Cairo. Mubarak anuncia la formación de un nuevo gobierno. El ministro del interior, considerado como el responsable de los disparos de la policía contra los manifestantes, es excluido. La Cofradía de los Hermanos Musulmanes, que se ha mantenido hasta el momento con una actitud prudente, llama a manifestar en masa el martes 1 de febrero. En la tarde, un comunicado del ejército declara que “las reivindicaciones del pueblo son legítimas” y se compromete a no recurrir a la fuerza. Los estados Unidos, luego la Unión europea, llaman a Mubarak al dialogo con la oposición.
El vicepresidente Suleimán, en una declaración en la televisión, anuncia que él es mandatado por Mubarak para abrir el diálogo con la oposición, comprendido con los partidos que no eran reconocidos como legales. Las cifras se conocen: son 304 muertos que han sido contabilizados en ocho días. 1 de febrero: Mientras que la muchedumbre desfila en masa una serie de contactos y declaraciones se producen. Los partidos de oposición han designado a Mohamed Elbaradei como su representante. El ha llamado a Mubarak “a irse a no más tardar el viernes” El comité de partidos de oposición del cual él es miembro reclama la disolución de la Asamblea Nacional, la formación de un gobierno de unión nacional para administrar los asuntos diarios y preparar elecciones transparentes. Wafd, el partido más antiguo de Egipto, que fue fundado en la lucha por la independencia, se pronuncia por una Asamblea Constituyente Soberana y por elecciones libres a esta asamblea. El embajador de EEUU, anuncia el arribo de un responsable norteamericano, Franck Wisner, que se reunirá con los dirigentes del régimen así como con la oposición. A las 17 horas, Mohamed Elbaradei estaba en la embajada norteamericana para entrevistarse con el embajador.
Luego que la agencia de notaciones Moody, el día lunes había bajado la nota crediticia de Egipto, es el turno de la Standard & Poor’s decidir lo mismo. Al mismo tiempo, el FMI se declara dispuesto a ayudar a Egipto.

El barril del petróleo sobrepasa los 100 dólares. El primer ministro israelí lanza un llamado a la comunidad internacional para “exigir el respeto del tratado Egipcio-Israelí”.
El martes, 1 de febrero, eran centenas de miles de manifestantes en el Cairo, en Alejandría, la segunda ciudad del país, 15.00 en Suez, 40.000 en Mansur, 5000 en Tanta, 10.000 en Mahalla… Una ola. Una sucesión de olas. Una marea humana como una marejada continua, se dirige, hacia la gran plaza de Tahrir (plaza de la Liberación), en el centro del Cairo. Durante toda la jornada, por centenares de miles, los egipcios han descendidos a la calle. El gobierno había hecho bloquear los accesos carreteros a la ciudad. Todos los trenes con destino a la capital habían sido suspendidos. Pero nada ha impedido que millones de egipcios hayan venido a la capital a gritar “¡Fuera Mubarak!”. Se podía leer sobre una pancarta colocada en la plaza Tahrir: “¡Salida inmediata de Mubarak! ¡Juicio a los responsables! ¡Formar una Comisión para cambiar la Constitución! ¡Disolución del Parlamento! ¡Formación de un gobierno de salud nacional!”. Pese al estado de sitio imperante las masas por miles se encontraban en las calles en la capital y en el resto del país.
Luego de ocho días el pueblo egipcio está en la calle para hacer caer el régimen.
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Algunos datos históricos para comprender la movilización del pueblo egipcio
A partir de 1840: En el marco del debilitamiento del Imperio Otomano, las potencias europeas intervienen cada vez más directamente en Egipto. En 1859, un ingeniero francés apoyado por Napoleón III construye el Canal de Suez uniendo el mar Rojo con el Mediterráneo, perjudicando esto a los intereses británicos. La deuda externa de Egipto era altísima lo que lleva a que Gran Bretaña se compensa comprando las acciones del canal al sultán de Egipto. Al año siguiente se establece un control francés-británico sobre las finanzas de Egipto.
1882: Para liquidar una revuelta, los británicos ocupan el país.
1904: Gran Bretaña y Francia acuerdan una repartición: Marruecos a Paris, Egipto a Londres.
1914: Protectorado británico sobre Egipto, se desarrolla el movimiento nacionalista por la independencia.
1922: « Independencia» de Egipto, Gran Bretaña conserva el control de la defensa, de los asuntos extranjeros, de la economía.; en este marco, el sultán deviene “rey de Egipto”
1945: Egipto es aceptado en la ONU.
1948: Proclamación del estado de Israel y primera guerra.
1951: Oficiales como Nasser y Sadat fundan el Movimiento de oficiales Libres.
1954: Nasser desarrolla una política “pan árabe”.
1956: No habiendo obtenido la ayuda de EEUU para construir la Presa de Asuán sobre el Nilo, Nasser nacionaliza el canal de Suez. Una operación militar francesa-británica e israelí se organiza para recuperar el canal. Ella fracasa sobre presión norteamericana y soviética.
1967: Luego de la derrota provocada por la guerra relámpago de Israel (ocupación de Sinaí) y el cierre del canal de Suez, Egipto se orienta cada vez más hacia la Unión Soviética.
1970: Los EEUU proponen un plan de “paz” a Egipto. Un cese del fuego con Israel es proclamado por tres meses. En julio, Nasser muere. Sadat le sucede y elimina a una parte de la dirección nasserista orientándose hacia las monarquías del golfo.
1972: Ante la amenaza de Israel contra Siria, Egipto ataca Israel. Un acuerdo de cese del fuego es concluido sobre el control de EE.UU.
1974: Egipto concluye sus primeros acuerdos con el FMI.
1977: Frente a los planes de rigor económico, las protestas populares son reprimidas violentamente.
1978: Firma de un acuerdo de “paz” con Israel (acuerdo de Camp David), que, por primera vez, oficializado por un régimen árabe, el más poderoso país árabe, establece el reconocimiento del Estado de Israel. Esta significa oponer la exigencia del pueblo palestino y de su organización, la OLP, la de instaurar un solo Estado libre, democrático para toda la Palestina. Estos son los Acuerdos de Camp David que, 15 años más tarde, servirán en el establecimiento de los Acuerdos de Oslo instaurando la Autoridad palestina.
Octubre 1981: Asesinato de Sadat. El estado de urgencia es proclamado por un año por Hosni Mubarak. Vicepresidente de Sadat, y que deviene presidente. 1990: Egipto participa en la coalición norteamericana contra Irak. 2010: El estado de urgencia proclamado por un año en 1981 dura todavía, es decir, durante 29 años. Mubarak es reelegido presidente desde 1981 y aplica estrictamente las exigencias del FMI y de los EEUU, las fuerzas armadas gobiernan el país a nombre de la amenaza “islamita”.
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Egipto bajo Mubarak, un buen alumno del Fondo Monetario Internacional
Luego de su compromiso con la coalición norteamericana en la primera guerra del Golfo, 1991, el gobierno egipcio se ha beneficiado de una importante anulación de su deuda militar con los EE.UU. En este marco, el FMI ha exigido que Egipto se comprometa en un vasto “plan de ajustamiento estructural” fundado sobre la privatización masiva de la empresas públicas formadas luego de las leyes de nacionalizaciones establecidas desde 1957. El primer plan del FMI concluirá con la privatización de más de 150 empresas públicas. El principio de la “repartición equitativa de los ingresos”, de las subvenciones y de las contrataciones de los diplomados universitarios por el Estado son eliminados. La privatización favorece ampliamente a los allegados de Mubarak.
El tercer Plan quinquenal (1992-1997) acentúa las privatizaciones de todos los sectores considerados como rentables.

Al mismo tiempo, la tasa de población viviendo en el límite de la pobreza (dos dólares por día) llega al 40%. Según un informe de la OCDE de 1997, “en el curso de los años 1990, este país ha adoptado con éxito políticas de estabilización económica y ha desarrollado los programas de reforma estructural necesarios para entrar en el camino de un crecimiento fuerte, tirado por las exportaciones. La principal contrariedad es el poder introducir los cambios a un ritmo que no coloque en peligro la estabilidad política.” La OCDE establece ella misma un lazo entre la política de privatización-pillaje del pueblo egipcio orquestado por el FMI y el deterioro de la “estabilidad política”, es decir, en lenguaje no camuflado, la revuelta de la clase obrera, de los campesinos y de la juventud egipcia.
Los años 1990 y 2000 estarán marcados en Egipto por una sucesión regular de huelgas, dirigidas sistemáticamente contra las consecuencias de las “recomendaciones” del FMI. Según el diario egipcio AlMasriAl yaum, entre 2004 y 2008, el periodo en que las huelgas han sido más importantes desde hace medio siglo, más de 1,7 millones de obreros se han incorporado en más de 1900 huelgas en todo el país. Egipto, como Tunicia, es considerado como un alumno modelo por el FMI y el Banco mundial.
Unas fuerzas armadas ampliamente financiadas por EEUU, determinando el peso político y económico.
Las fuerzas armadas no son una institución neutra. Y menos todavía en el caso de Egipto. Las fuerzas armadas son la columna vertebral del estado luego de haber sido depuesto el rey en 1952. . Sobre el reino de Mubarak, los gobiernos sucesivos comprenden a una mayoría de oficiales. Luego de los Acuerdos de Camp David, en 1978, el estado mayor ha recibido 27 mil millones de euros de ayuda norteamericana. En lo sucesivo recibirá cada año mil millones de los EE.UU. Esto es, cierto, un “premio” ante la ausencia de guerra y de conflictos con Israel, pero es sobre todo los medios entregados a las fuerzas armadas para mantener el orden en Egipto y en la región. Agregando que esto favorece al estado mayor, las fuerzas armadas han devenido la primera empresa del país: Industria de armamento, productos de bienes y consumo, turismo, el estado mayor se ha integrado con éxito en la economía. Ellos construyen carreteras, puentes, refrigeradores, producen agua, aceite de olivo, esencias, posen hospitales, hoteles en el mar Rojo, dominios en las riveras del Nilo. Luego de las primeras agitaciones en Egipto, el jefe del estado mayor, el general Sami Annan, estaba con el estado mayor norteamericano en Washington. Regresando precipitadamente a Egipto, ha organizado el intentar retomar el control de la situación.
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¿Que son los “Hermanos musulmanes”?
Desde sus orígenes hasta hoy día, esta es una organización que es presentada por los medios como la principal fuerza de oposición al presidente Mubarak. 1928: Fundación de los Hermanos musulmanes en Egipto, como una organización pan islámica que ha desarrollado secciones en todos los países del Medio Oriente. Inicios de los años 1950: Los EEUU se interesan en los Hermanos musulmanes como aliados potenciales contra Nasser.

1953: El diplomático norteamericano Talcott Seelye reencuentra en Jordania al responsable Said Ramadán, que obtiene de este un pasaporte diplomático jordano para viajar más fácilmente.
1954: La Cofradía “Hermanos musulmanes” es disuelta por Nasser.
1957: Nasser hace encarcelar a más de 20 000 personas sospechas de ser miembros de la cofradía.
1970: Sadat llega al poder luego de la muerte de Nasser, se orienta hacia las monarquías del Golfo, en particular Arabia Saudita, que ha financiado a los Hermanos musulmanes. Desde entonces, Sadat va a utilizar la cofradía como contrapoder a las organizaciones obreras y los militantes de izquierda. Sadat favorecerá la inserción de los Hermanos musulmanes en numerosas organizaciones, especialmente sindicales.
1978-1981: Después de los Acuerdos de Camp David, firmados por Sadat e Israel, los Hermanos musulmanes renuncian a la acción violenta. Una ruptura se opera en la Cofradía, dando nacimiento a un grupo islamita del cual uno de sus miembros asesinara a Sadat en 1981. Es necesario hacer notar que Mubarak, que sucede a Sadat, favorecerá, contra los Hermanos musulmanes, el desarrollo de este grupo islamita y de otros que se crearon. El argumento de la lucha contra los islamitas deviene el pretexto a la represión más feroz contra el pueblo, con el sostén de las grandes potencias.
1984: Se autoriza la existencia de los Hermanos musulmanes como asociación, pero no como partido político.
1996: Una nueva escisión se produce en el seno de los Hermanos musulmanes, oponiendo la vieja guardia a una nueva capa de dirigentes. Ellos denuncian el arcaísmo de la dirección y pretenden crear un partido político moderno.
Hay que hacer notar que uno de los miembros fundadores de este partido es un Copto cristiano, hijo de un responsable religioso copto. (Copto es una definición dada a los egipcios que profesan el cristianismo)
El poder prohíbe a este partido y arresta a toda su dirección. 2005: Sin poder presentarse como una lista de Hermanos musulmanes, ya que esta cofradía no es reconocida como partido, listas independientes patrocinadas por la Cofradía obtienen 88 diputados en la Asamblea nacional. El poder de Mubarak aplicará la política de la zanahoria y el garrote en relación a ellos. 2007: El departamento de Estado norteamericano propone la abertura de discusiones con los Hermanos musulmanes.
2010: En la elecciones legislativas, el fraude en el primer turno es tal que ninguno de los candidatos de los Hermanos musulmanes pasará a segunda vuelta. Ellos no lograrán ningún diputado. La presión policial se estrecha contra la cofradía de los Hermanos musulmanes.
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Antiguos regímenes y revolución
Michel Sérac
Cuando truena la revolución, luego de decenios de opresión, de corrupción, las clases poseedoras sacrifican un gobierno o un hombre, para salvar lo esencial: su régimen político. El gobierno son fachadas, fácilmente quitadas, la armadura es el régimen estático. La mayoría de los Estados concentran el poder en ejecutivos todo poderosos, alrededor de un “hombre fuerte”, considerado a guiar la nación, decidir en su lugar. Las dinastías reales habiendo sido desacreditadas, han inventado la monarquía ambulante: si la dictadura deviene imposible de mantener, es el plebiscito pseudo democrático de un “salvador supremo”. Este presidente omnipotente, ante el que se doblan los espinazos, nombra y revoca a su gusto los ministros, a los que vigilan sus eminencias grises.
En los hechos, este poder está limitado porque está a las órdenes del capital financiero, verdadero dueño de la nación. En esta puesta de escena hay una ilusión óptica, una dócil oposición juega su rol. A las masas que quieren echar abajo el antiguo régimen, está oposición les enseña el “respeto a las instituciones”: Los oprimidos no tendrían más derechos que el de escoger un nuevo salvador supremo, más accesible a sus dolencias. Las revoluciones de este siglo, cruelmente instruidas por los engaños, las traiciones, quieren abatir el régimen político mismo, no reparar sus fachadas. Ellas quieren instaurar la democracia que viene de abajo, convocar la Asamblea Constituyente, controlar sus representantes. ¿Qué dicen ustedes? ¿De qué país hablamos? De Túnez y de Egipto, seguro. Por el momento…

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Vientos de miedo sobre los “grandes de este mundo”
François Forgue
Grandes maestros de las finanzas internacionales, jefes de estado, personalidades políticas y distinguidos economistas se han reencontrado en Davos. “Ellos han mostrado un bajo perfil” constata el cotidiano Les Echos. “las preocupaciones geopolíticas han pasado a un primer plano”, nota con delicadeza un cotidiano británico. Con claridad, la revolución abierta en Tunicia, la movilización revolucionaria en Egipto, amenazan los fundamentos mismos de la dominación de las grandes potencias capitalistas, han hecho soplar un viento de miedo sobre los “grandes de este mundo”, en momentos que la crisis económica no hace más que crecer. Grecia e Irlanda no eran más que los primeros síntomas. La misma crisis afecta todos los países de Europa y el patrón de la Banca central europea, Jean-Claude Trichet, exhorta a los gobiernos a “emprender enormes esfuerzos para reducir la deuda pública”, lo que quiere decir que ellos deben redoblar sus golpes contra los jubilados, la protección social, los servicios públicos, la enseñanza…
Durante el mismo periodo es que Obama ha pronunciado su discurso sobre “el estado de la Unión”. Cierto, el presidente de los EEUU, apoyándose en el lugar que tiene el imperialismo norteamericano, puede practicar la política de hechos consumados con respecto de sus socios europeos. Pero al mismo tiempo, Obama no puede esconder el hecho de que el callejón sin salida del sistema que le da su papel predominante golpea a ese imperialismo con una intensidad sin igual. Obama sólo puede responder con los mismos medios que usan sus colegas y subordinados de la Unión europea: golpes en los presupuestos sociales y degradación organizada del nivel de vida. El presidente Obama asegura que los sacrificios hoy día consentidos preparan un futuro mejor. Es este consenso que, en todos los países, los dueños del orden establecido quieren ver respetado: es necesario pagar la deuda pública. Es necesario reducir el déficit. Pero como lo escribe un antiguo ministro conservador británico, “las tentativas de salvación del euro arriesgan de ser en vano, ya que los mismos dictadores como los coroneles griegos, Franco o Mussolini habrían sido malos en reducir los salarios en la proporción que es hoy día requerido

¿"Revolución naranja" en Argel? (editorial de Fraternité, periódico del Partido de los Trabajadores de Argelia)

Mientras en Túnez se enfrentan por un lado a una minoría que representa a los defensores del antiguo régimen lacayo del imperialismo, y por otro los partidarios de la revolución, que son la abrumadora mayoría del pueblo, en Egipto la insurrección popular y juvenil que estalló el 25 de enero 2011 se ha transformado en un verdadero proceso revolucionario, cuando la clase obrera organizada en sus sindicatos de rama ha irrumpido sus propias reivindicaciones, mientras la búsqueda de una salida revolucionaria, en ruptura con el régimen de Mubarak, empieza a dibujar el perfil de una Asamblea Constituyente soberana.

Si en Túnez las organizaciones que se reclaman de los trabajadores y de la nación, empezando por la UGTT, preparan activamente la convocatoria de un congreso nacional en defensa de la revolución con intensas luchas obreras y juveniles como telón de fondo, el proceso revolucionario de Egipto aún busca una dirección.

Por eso las ilusiones en las fuerzas armadas han pesado fuertemente sobre el proceso. Las fuerzas armadas egipcias, columna vertebral del régimen vigente, financiadas por el gobierno estadounidense en el marco de su ayuda exterior, tomaron posición clara hasta el 10 de febrero a favor de Mubarak que se negaba a salir, es decir, en el campo imperialista cuyo jefe Obama multiplica las ordenes hacia Egipto. Por tanto, las fuerzas armadas rechazaron de plano la aspiración profunda del pueblo egipcio, que un manifestante así: "Vete Mubarak, para que podemos abrir una nueva era, decidir nuestra suerte".

Luego, ante la determinación del pueblo egipcio de derribarle y aprovechando los llamamientos a las fuerzas armadas para que se uniesen al bando de la revolución, Mubarak anunció que dejaba el poder, tomando la precaución de confiarlo a las fuerzas armadas.

Aunque sea justificada la explosión de alegría del pueblo egipcio por haber logrado al fin echar al tirano que lo humilló durante 30 años en beneficio de una capa mafiosa y del imperialismo, sin embargo el porvenir es muy incierto. Ya que no solo permanece todavía el régimen de Mubarak, sino que el ejército egipcio es el que actúan por cuenta de la entidad sionista gracias a sus vínculos con el imperialismo norteamericano. Por lo demás, ha anunciado que respetará todos los compromisos regionales (Camp David) e internacionales (especialmente el plan de ajuste estructural). Además, un poder militar es precisamente lo contrario de la aspiración profunda del pueblo egipcio a la democracia. Por último, hay que recordar que el gobierno norteamericano sugirió desde el principio de la insurrección popular que el jefe del Estado Mayor sustituyera a Mubarak. Sin embargo, el pueblo egipcio, fortalecido por su victoria puede encontrar los recursos necesarios para recuperar la iniciativa política e imponer su soberanía, definiendo la forma y el contenido de las instituciones civiles capaces de encarnarla.

Precisamente ahora, cuando se juega el destino de Egipto, cuya revolución ha hecho tambalear el orden imperialista, que unos aprendices de brujo y aventureros de toda laya, amigos del imperialismo, empiezan a moverse en nuestro país so capa de un "cambio democrático".

La marcha del 12 de febrero en Argel, precedida por delegaciones del RCD a las embajadas de los Estados Unidos, Francia y de la UE, para pedirles que presionen al "régimen de Argelia", semejan una tentativa de importar una revolución naranja, es decir, cocinada y financiada por los centros imperialistas.

Al contrario que en el caso de los pueblos tunecino y egipcio que han rechazado las injerencias exteriores, el agrupamiento que ha convocado una manifestaciónn el 12 de febrero en Argel se parece tremendamente al movimiento del 14 de marzo de Saad Hariri en el Líbano, dirigido por David Welch, el responsable norteamericano que es uno de los artífices del NMO-US (Nuevo Oriente Medio).

Obviamente, como sucede con todos los movimientos al servicio del imperialismo que se cubren con "reivindicaciones democráticas", desconectadas de las aspiraciones sociales y sobre todo de cualquier referencia a la soberanía nacional, la "Coordinadora Nacional por el cambio democrático" trata de jugar con el descontento social, real sin duda, para cabalgarlo y desviarlo al servicio del imperialismo. Por tanto, no es sorprendente que el RCD califique de “maniobras” las decisiones del Consejo de Ministros, insuficientes pero que conllevan pasos importantes en el ámbito de las libertades, el empleo y el poder adquisitivo (léase en estas páginas el informe de actividades del Partido).

De hecho, las soluciones nacionales contradicen sus planes, a sabiendas de que su presidente no dudó en suplicar al gobierno norteamericano que reeditase en Argelia lo que hizo en Afganistán para instaurar la "democracia" (sic), pero también lo que hizo en Iraq hasta la ejecución de Sadam, comparando a las autoridades argelinas con el "clan de Tikrit".

Y tampoco es una coincidencia que esta agitación coincida con la última nota del Fondo Monetario Internacional (5 de febrero) que llama a detener el aumento de salarios en la administración pública y todos los gastos públicos. Y especifica que "el clima de inversión para los operadores extranjeros" no es atractivo porque "el gobierno tomó en 2008 una serie de medidas que no son estimulantes". Todo el mundo habrá entendido que se refiere a los Presupuestos complementarios de 2009 y de 2010 y al plan de apoyo a la recuperación económica que inyecta 250.000 millones de dinares argelinos en inversión pública en la industria, la agricultura, la mejora de salarios y pensiones y las infraestructuras básicas. ¿Es necesario recordar que el RCD ha votado en contra de todas estas decisiones?

De hecho una de las "personalidades" que apoyaron la marcha es Ahmed Benbitur, el ex Jefe de Gobierno, ¡consultor del FMI y del Banco Mundial!

Entonces, teniendo en cuenta la importancia de lo que está en juego en el fondo de la maniobra del RCD, la decisión del Gobierno de mantener la prohibición de las manifestaciones en la capital, que se remonta a junio de 2001, es una decisión que los acontecimientos en el país hacen inexplicable y totalmente anacrónica, es una fuente de confusión adicional y perjudica a los intereses de la nación porque la expone a las presiones externas. Por lo tanto, el Comité Central del Partido de los Trabajadores, al final de su segunda sesión celebrada el 29 y el 30 de enero, reafirma que “el verdadero cambio democrático que entronque con la revolución argelina, pasa por la convocatoria de elecciones libres y democráticas a una Asamblea Constituyente compuesta por diputados controlables y revocables. Una verdadera asamblea nacional, emanación del pueblo, que nombre un gobierno responsable ante ella, redacte una Constitución conforme con la voluntad del pueblo, con la democracia, con las aspiraciones de los trabajadores, la juventud, los campesinos, los jubilados, que consagre la separación de poderes, la independencia de la justicia y todas las atribuciones de la soberanía nacional.

Tal asamblea, con la fuerza que da la confianza del pueblo, será capaz de elaborar una auténtica reforma económica que cree verdaderos empleos y riquezas, que garantice el porvenir de las generaciones futuras, lo cual implica una ruptura neta con la Unión Europea, la anulación de la concesiones a la OMC, la restauración de la plena soberanía económica confirmando y profundizando las conquistas incluidas en los Presupuestos complementarios de 2009 y 2010 y las inversiones públicas. Tendrá fuerza para proclamar la expropiación de las fortunas amasadas irregularmente, poniendo las bases de una verdadera lucha contra la corrupción y el despilfarro, la renacionalización de los complejos y empresas estatales malvendidas, empezando por el complejo [siderúrgico] de El Hadyar [en manos de Arcelor Mittal] y ENGI [Empresa Nacional del Gas Industrial], la derogación de todas las leyes de excepción que se derivan del Plan de Ajuste Estructural, del acuerdo con la Unión europea y de las exigencias de la OMC, realizando una verdadera reforma agraria” y declara que “la paz restaurada debe allanar el camino al advenimiento de la verdadera democracia!”

El Comité Central llama a intensificar la campaña de firmas de la carta al Presidente de la República para fortalecer la movilización en nuestro país, en el marco de la soberanía nacional, para satisfacer las reivindicaciones sociales de los trabajadores, la juventud, los jubilados, los discapacitados, especialmente el empleo y el poder adquisitivo, incluida una prestación por desempleo del 50% del salario mínimo, por el levantamiento de las restricciones al ejercicio de las libertades democráticas, la abertura del debate en los grandes medios de comunicación, para acabar con las instituciones heredadas del sistema de partido único y de la tragedia nacional, mediante la devolución de la palabra al pueblo, para que sea él quien defina la reforma política capaz de establecer una verdadera democracia, que le permita elegir a sus verdaderos representantes en las asambleas elegidas en elecciones anticipadas, libres y democráticas, consagrando una clara separación entre los negocios y la política, y el respeto del mandato.

En esta perspectiva, el Comité Central insta a los militantes, afiliados y simpatizantes a formar comités populares con los firmantes de la carta al Presidente de la Republica, los trabajadores, sindicalistas y los jóvenes para, mediante la libre discusión, registrar sus reivindicaciones, ampliar la movilización para realizarlas por medio de soluciones exclusivamente nacionales, argelinas .

Luisa Hanune

10 de febrero de 2011

8 de mayo de 2010

Acabar con los dictados del FMI y de la Unión Europea


Declaración de la IV Internacional
Han bastado unos días para que la situación aparezca con toda claridad: no es Grecia la única implicada en los actuales acontecimientos, lo que está en juego es la suerte de todos los pueblos de Europa.
Levantándose legítimamente contra un plan criminal que las amenaza en su existencia física , la clase obrera, la juventud y toda la nación griegas se enfrentan a una santa alianza contrarrevolucionaria en la que, junto al FMI presidido por el “socialista” Strauss-Kahn, se sitúan Obama, la Unión Europea, Merkel, Sarkozy, Papandreu, los dirigentes de la Internacional Socialista y muchos más...
En el ámbito internacional y en cada uno de los países se repiten los mismos llamamientos al consenso y a la unión sagrada para intentar integrar a las organizaciones obreras a los planes criminales que tienen en su punto de mira las pensiones, los empleos, los salarios, los servicios públicos y las libertades políticas y sindicales.
No se trata de Grecia, se trata de Europa entera. Apenas había dado a conocer su plan Papandreu, cuando en Francia el Primer Ministro Fillon anunciaba un plan de austeridad sin precedentes combinándolo con la ofensiva por la liquidación de las pensiones. Mientras que en España Zapatero llama a la unión sagrada para hacer pasar los planes contra la clase obrera. Mientras que en Gran Bretaña se aprovecha el resultado de las elecciones para anunciar nuevos recortes contra la clase obrera.
Han bastado unos días para que la situación que se desarrolla en Grecia ponga definitivamente al descubierto la falsedad de los discursos sobre las supuestas “reforma”, “reglamentación” o “limitación” que podrían interponerse al ansia destructiva de los especuladores, de los banqueros, de los capitalistas. Cuando Papandreu habla de “salvar el interés nacional”, lo que en realidad defiende es el sistema podrido y condenado de la propiedad privada de los medios de producción.
Si el mensaje lo han lanzado las “agencias de calificación”, las decisiones se han tomado en las sedes del FMI en Washington y de la Unión Europea en Bruselas. Ese mensaje es una declaración de guerra contra los trabajadores y el pueblo griegos, contra los trabajadores y los pueblos de toda Europa. Una guerra social cuyos instigadores son los mismos que, bajo formas diferentes, desencadenaron ayer las guerras militares para dislocar los Balcanes y las que hoy se libran contra los pueblos afgano, iraquí o pakistaní.
Una guerra en la que el imperialismo norteamericano intenta por todos los medios aumentar su dominio y su penetración en el mundo entero (mediante el saqueo, la multiplicación de bases militares, el desmembramiento de las naciones). Una guerra cuyo objetivo primero son los propios trabajadores de los Estados Unidos, que sufren en todos los ámbitos los mismos golpes mortíferos que sus compañeros de Europa y del mundo entero. Una guerra que expresa el callejón sin salida de un sistema capitalista agónico que sólo es capaz de desarrollar las fuerzas destructivas contra los trabajadores, sus derechos; un sistema que declara la guerra a todos los pueblos, a todas las clases obreras y amenaza la existencia de todas las naciones en todos los continentes.
Es un hecho que no deja de sorprender: de todas las voces que se alzan en protesta contra la injusticia cometida contra el pueblo griego, ninguna exige la ruptura con la Unión Europea. Y sin embargo, el levantamiento del pueblo griego plantea cuestiones simples que están a la orden del día para todos los pueblos. En particular: la exigencia de anulación del plan dictado por el FMI y la Unión Europea y el rechazo de todos los dictados emitidos en nombre de la “deuda”. La IV Internacional plantea una cuestión: ¿existe otra salida en Grecia que la nacionalización de los bancos y de los sectores clave de la economía? Lo que a su vez plantea la nacionalización de los bancos “prestamistas” de Francia, Alemania, Gran Bretaña, etc.
El movimiento de resistencia del pueblo griego pone también a la orden del día, y a escala internacional, la exigencia de liquidación de las instituciones antidemocráticas y supranacionales que son el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y también la OMC y el Banco Mundial que, tras haber arruinado a la práctica totalidad de los países de África, Asia, América Latina con la deuda y los planes de ajuste estructural, se lanzan ahora salvajemente contra los trabajadores y los pueblos de Europa y Estados Unidos.
En toda Europa (como en todo el mundo), bajo formas diversas y a pesar de los obstáculos que encuentran, crecen los movimientos de resistencia contra la ofensiva destructiva desencadenada por el imperialismo. Es un combate por el respeto de la soberanía de las naciones indisociable de la acción común por instaurar los Estados Unidos Socialistas de Europa, uniendo a trabajadores y pueblos de las naciones libres de todo el continente.
La IV Internacional se fundó sobre un programa que estipula que la civilización y la humanidad sólo pueden salvarse mediante la acción de la clase obrera poniendo fin al sistema de explotación capitalista. Hoy considera que la tarea primera que se desprende de ese programa consiste en trabajar por reunir todas las fuerzas que dentro del movimiento obrero, y cualesquiera que sean sus orígenes, intentan preservar la independencia de las organizaciones. Tal es el sentido de su apoyo a la conferencia obrera europea de urgencia de Berlín (19 y 20 de junio de 2010) y a la conferencia mundial abierta de Argel (19, 20 y 21 de noviembre de 2010).
Secretariado Internacional
de la IV Internacional
7 de mayo de 2010